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Oracion Del Dia De Hoy?

Oracion Del Dia De Hoy
Oración diaria Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios. Que tu buen Espíritu me guíe por un terreno sin obstáculos. Salmo 143:10 ¡Señor nuestro Dios, Altísimo y Todopoderoso, cuyo Espíritu llena el cielo y la tierra! Te damos gracias por ser nuestro Padre, y porque en ti tenemos refugio dondequiera que vayamos, cuando te servimos en la tierra.

Te agradecemos que tu vida se pueda revelar en nosotros, y pueda fluir a través de nosotros, para que el mundo sea bendecido por ti, nuestro Padre amoroso y cariñoso. Protégenos y fortalécenos en tiempos difíciles y dolorosos. Cuando viajamos en caminos nuevos, danos tu Espíritu para mostrarnos la senda, que todo nos lleve al bien y al honor tuyo.

Padre, únenos a través de tu Espíritu en la esperanza inquebrantable de que al final tu voluntad se cumplirá, en la tierra como en el cielo. Concédenos regocijarnos en la certeza de que, pase lo que pase, nuestro camino es seguro y sin obstáculos por tu amor y fidelidad.

¿Qué me dice la Biblia el día de hoy?

Haz preguntas durante la oración – Dios siempre escucha y contesta nuestras oraciones, En el libro de Mateo, Jesús hace una promesa: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá” (Mateo 7:7). Dios quiere bendecirnos. Él desea dirigirnos, guiarnos y enseñarnos, pero no suele contestar las oraciones o las preguntas que nunca le hacemos.

Demuestra tu fe en Dios comunicándote con Él por medio de la oración. Pregúntale qué es lo que Él desea para ti en la vida. Es posible que no recibas una respuesta inmediata o de la manera que esperas, pero llegará. Las Sagradas Escrituras están llenas de los tratos de Dios con Sus hijos. Tanto la Santa Biblia como el Libro de Mormón nos enseñan quién es Dios, cómo podemos desarrollar una relación con Él y cómo podemos volver a vivir con Él algún día.

Dios es el mismo ayer, hoy y para siempre, por lo que Sus palabras y mandamientos son importantes para nosotros. Desde los días antiguos, Dios ha llamado a profetas para guiar a Su pueblo. Un profeta es alguien al que Dios ha llamado para dar guía al mundo entero.

  • Aunque los mandamientos de Dios nunca cambian, las circunstancias que enfrentamos en el mundo siempre lo hacen.
  • Por medio de los profetas, Dios nos ayuda a saber cómo navegar a través de los desafíos y las pruebas singulares de nuestros días.
  • Al estudiar las palabras de los profetas, apóstoles y otros líderes inspirados, puedes descubrir el mensaje que Dios tiene para ti en la actualidad.

“Siento su amor al leer las escrituras, al tener gente tan buena en mi vida, al saber que me protege de tentaciones y al yo ser feliz por lo que tengo. Eso me hace ser agradecida con él y saber que me ama.” “Lo siento cada vez que miro a mi familia y contemplo a mis hijos.

Veo a Dios en todo el amor que me rodea. Cada vez que sucede algo inesperado veo a Dios y su infinito amor ayudándome a seguir su camino, ayudándome a gozar y disfrutar la vida. Él nos quiere felices y cada vez que siento alegría y felicidad, yo siento su amor.” “Siento el amor de Dios en mi vida a través de todas las situaciones positivas que me ocurren; al igual que los momentos difíciles, porque sé que me traerán algo bueno.

Desde el momento en que veo el sol salir hasta el momento en que me despido de mis hijos al dormir.” “Al ver sus creaciones, cuando voy por la calle corriendo o caminando ver las flores, el sol, los pájaros, ver triunfar a las personas que amo.” “Siento el amor de Mi Padre al despertar, al saber que tengo las verdades restauradas del Evangelio para recibir sus bendiciones.

  1. Siento su amor a través de mi familia y amigos.
  2. Siento su amor cada vez que tengo una segunda oportunidad.
  3. Siento su amor cada vez que me tengo que arrodillar a pedirle ayuda por los desafíos que tenga en mi vida.
  4. Son muchas las oportunidades en que siento este sentimiento cálido en mi corazón.
  5. De que no estoy solo y que puedo sentir que alguien está a mi lado dándome un amor infinito que no puedo comprender pero que es real.” “El amor de Dios para mi es el ver su mano día a día en mi vida, ya sea por actos de servicio o pequeñas oportunidades que se presentan a través del día.

Estas muchas veces evidencian que Dios nos cuida y que provee para nuestras necesidades.” “Siento el amor de mi Padre Celestial en cada detalle de mi vida. De verdad, Él participa de cada detalle de nuestras vidas. Él me ha dado bendiciones sumamente personales y especiales, me ha brindado fortaleza para hacer frente a mis desafíos, me ha otorgado la confianza necesaria ante las pruebas.

¿Qué orar en la mañana?

ORACIONES DE LA MAÑANA | EWTN Procura levantarte cada día a una hora fija y temprano. Así tendrás tiempo para todo. Te levantarás con prontitud, fervor y modestia: Hecha devotamente la señal de la Cruz y, después de haberte vestido y arreglado (pues estarás en presencia de Dios especialmente al ofrecer tu día), puedes rezar las siguientes oraciones, y mejor si lo haces de rodillas, delante de alguna imagen.

Por la mañana, al medio día y por la noche reza el “Angelus” o el “Regina Caeli”” Rezar cada cierto tiempo alguna jaculatoria te mantendrá en presencia de Dios y te evitará caer en pecado. S eñor Dios Omnipotente, que nos has permitido llegar al principio de este día, guárdanos hoy con tu poder, para que no caigamos en pecado, antes bien, todos nuestros pensamientos, palabras y obras se dirijan a cumplir tu Santa Ley.

Padre Nuestro, Ave María, Credo. S eñor Dios del Cielo y de la tierra dígnate dirigir, santificar, guiar y gobernar en este día nuestros corazones y nuestros cuerpos, nuestros sentidos, palabras y acciones según tu Ley y por el camino de tus mandamientos, para que aquí y en la eternidad merezcamos, por tu favor, ser salvados y libres.

  1. ¡Oh, Salvador del mundo!, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
  2. Encomiéndate a la Santísima Virgen, diciendo: ¡ O h Virgen y Madre de Dios! Yo me entrego por hijo tuyo, y en honor y gloria de tu pureza, te ofrezco mi alma y cuerpo, mis potencias y sentidos y te suplico me alcances la gracia de no cometer jamás pecado alguno.

Amén. M adre aquí tienes a tu hijo. – Madre aquí tienes a tu hijo. – Madre aquí tienes a tu hijo. En ti Madre mía dulcísima he puesto toda mi confianza, jamás quedaré confundido. Amén. A ve María. A ngel de Dios que eres custodio mío; ya que la soberana Piedad a Ti me encomendó, ilumíname, guíame, rígeme y gobiérname en este día.

¿Cómo orar todo el día?

Cómo orar | veniracristo Dios es tu Padre amoroso en los cielos y quiere saber de ti. Puedes acercarte a Él mediante la oración. Como Su hijo, puedes pedirle a tu Padre Celestial Su ayuda y guía en tu vida. Dios es tu Padre Celestial y desea saber de ti.

  • Puedes acercarte a Él a través de la oración.
  • Como Su hijo, puedes pedirle a tu Padre Celestial Su ayuda y guía en tu vida.
  • La oración puede hacerse en voz alta o mentalmente.
  • Puedes hablarle a Dios como lo haces con otras personas.
  • Tus palabras no tienen que ser elocuentes o memorizadas.
  • Es más importante que abras tu corazón.

Ten fe de que Él está ahí para ti y que te escucha, porque así es. Ten fe en que Él te ayudará, porque lo hará. La oración es uno de los dones más valiosos que hemos recibido de un amoroso Padre Celestial. Antes de empezar, encuentra un lugar tranquilo donde te sientas cómodo.

  • Una buena manera de comenzar es dirigirte a Dios por su nombre.
  • Puedes decir, “Querido Dios”, o “Querido Padre Celestial”, “Padre Nuestro que estás en los Cielos”, o simplemente “Dios”.
  • Habla de tu corazón y comparte tus esperanzas y deseos como también tus preocupaciones y problemas.
  • Puedes pedirle Su ayuda, dirección, perdón o sanación.
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Lo que sea que esté en tu mente, tráelo a Él. Reconoce que Su sabiduría y Su tiempo son más grandes que los tuyos. Puedes preguntarle qué es lo que Él quiere para ti. Comparte con Dios tus sentimientos hacia otras personas. Puedes pedir por sus necesidades o preguntarle en qué manera puedes ayudarles y amarles.

  • Agradécele a Dios por todas las bendiciones en tu vida.
  • Aun los desafíos pueden ser una bendición.
  • Estos nos ayudan a ser humildes y a mantener nuestro corazón y mente más abiertos a las respuestas de Dios.
  • Una vez que le hayas dicho todo lo que querías decir, puedes terminar diciendo, “En el nombre de Jesucristo, Amen”.

Lo hacemos así porque Jesús nos mandó orar en Su nombre y todo lo que hacemos debe ser hecho en Su nombre. Hay sabiduría en el refrán, “Ora como si todo dependiera del Señor; y trabaja como si todo dependiera de ti”. Es en el proceso de hacer y actuar que a menudo recibimos la guía y la ayuda de Dios. Ora con los misioneros Regístrate para reunirte con nosotros No hay tal cosa como “orar demasiado”. Dios quiere saber de ti cuando estás feliz, triste o si simplemente necesitas hablar con alguien. Puedes orar cuando quieras o necesites hacerlo. De hecho, si sientes que no quieres orar o que Dios no quiere saber de ti, quizá ese sea el mejor momento para orar.

  1. Porque si escuchaseis al Espíritu que enseña al hombre a orar, sabríais que os es menester orar”.2 Nefi 32:8 Esfuérzate por hablar con Dios individualmente y de una manera regular.
  2. También puedes orar con otros durante los servicios de adoración, antes de los alimentos y en la oración familiar.
  3. Cuando oramos con otros, usualmente una persona ofrece la oración mientras los otros escuchan con respeto, piensan en las palabras que se están diciendo y dicen “Amén” al final de la oración para mostrar que están de acuerdo.

En el Salmo 55:17, el Rey David dijo que oraría “Al atardecer, y por la mañana y al mediodía”. Los momentos usuales para orar son por la mañana, al comenzar el día, por la tarde, antes de cada alimento y por la noche, antes de irse a dormir. Sin embargo, no hay una hora incorrecta para orar.

Dios siempre está escuchando, así que podemos “orar sin cesar” (1 Tesalonicenses 5:17). Hay ocasiones que requieren oraciones adicionales, como una oración para sanar, para pedir protección o para necesidades urgentes. El ayuno (la abstención de alimentos y agua por un período de tiempo con un propósito específico), combinado con la oración, ayuda a mostrar a Dios tu sinceridad y ofrece fortaleza espiritual.

Dios nos promete que cuando nos volvemos a Él en oración, nos dará respuestas y guía. “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad y se os abrirá” (Mateo 7:7). Dios se comunica con nosotros por medio del Espíritu Santo, en la forma de buenas ideas y pensamientos o sentimientos de paz y consuelo.

  • Cuando tenemos esos sentimientos, quiere decir que Dios nos está animando, nos está mostrando verdades y dándonos dirección.
  • Cada persona sentirá al Espíritu Santo de manera diferente.
  • En la Biblia, a menudo se describe como una “voz apacible y delicada”, (ver 1 Reyes 19:11-12) que casi parece susurrar a tu mente.

Con frecuencia, Dios responde nuestras oraciones por medio de otras personas. Él puede poner personas en nuestra vida en el momento preciso que nos pueden dar o ser la respuesta que buscábamos. También podemos obtener respuesta a nuestras oraciones al leer lo que Sus profetas han enseñado en la Biblia y en el Libro de Mormón.

¿Cuál es la oración de la fe?

Mensaje de la Primera Presidencia Imagen La oración es más que palabras que expresamos a Dios; es una comunicación en dos direcciones entre Dios y Sus hijos. Cuando la oración se hace en la forma debida, expresamos los sentimientos de nuestro corazón con palabras sencillas. Para responder, el Padre Celestial generalmente pone pensamientos en nuestra mente, acompañados de sentimientos.

Él siempre escucha la oración sincera que ofrecemos cuando oramos con el compromiso de obedecerlo, sea cual sea Su respuesta y el momento en que llegue. El Señor hace la siguiente promesa a todos los que lean y oren acerca del Libro de Mormón: “Y cuando recibáis estas cosas, quisiera exhortaros a que preguntéis a Dios el Eterno Padre, en el nombre de Cristo, si no son verdaderas estas cosas; y si pedís con un corazón sincero, con verdadera intención, teniendo fe en Cristo, él os manifestará la verdad de ellas por el poder del Espíritu Santo; “y por el poder del Espíritu Santo podréis conocer la verdad de todas las cosas” ( Moroni 10:4–5 ).

Esa promesa es segura. Millones de personas han puesto a prueba y constatado esa maravillosa promesa sobre la oración al recibir una bendición que ha llenado su vida de gozo y felicidad duraderos. Esa promesa se aplica a todas las oraciones que hacemos para conocer la mente y la voluntad de Dios con respecto a nosotros.

  1. Podemos aplicarla siempre que recibimos consejo de un siervo de Dios autorizado para darnos dirección.
  2. Por ejemplo, podemos confiar en ella cuando hemos escuchado un discurso en la conferencia general; podemos aplicarla cuando humildes misioneros llamados por Dios mediante el profeta viviente nos enseñan.

Se aplica también al consejo que recibimos de nuestro obispo o presidente de rama. Para que la oración funcione en nuestra vida, las reglas son sencillas. Debemos orar al Padre en el nombre de Jesucristo y pedir saber cuál es la verdad. Debemos preguntar con un corazón sincero, lo cual significa que debemos tener la verdadera intención de hacer cualquier cosa que la respuesta de Dios requiera de nosotros; y esa verdadera intención debe nacer de nuestra fe en Jesucristo.

  1. El investigador que lee el Libro de Mormón antes de ser bautizado y confirmado puede recibir tanto la seguridad de que el Libro de Mormón es verdadero, como el testimonio de que José Smith lo tradujo por el poder de Dios.
  2. Después de ser confirmados miembros de la Iglesia, podemos tener el Espíritu Santo como compañero para que nos confirme otras verdades.

De ese modo, siempre que oremos con fe podemos esperar que el Espíritu Santo nos testifique que Jesús es el Cristo, que Dios el Padre vive y que Ellos nos aman a nosotros y a todos los hijos del Padre Celestial. Ésa es una de las razones por las que hay una promesa en el Libro de Mormón de que tendremos caridad en el corazón a medida que el Espíritu Santo nos testifique que Jesús es el Cristo.

“si un hombre es manso y humilde de corazón, y confiesa por el poder del Espíritu Santo que Jesús es el Cristo, es menester que tenga caridad” ( Moroni 7:44 ). Cada domingo de ayuno nos brinda una extraordinaria oportunidad de crecer espiritualmente. El domingo de ayuno puede ayudarnos a tener una experiencia similar a la de Alma y los hijos de Mosíah, que oraron y ayunaron para conocer la verdad eterna a fin de poder enseñar a los lamanitas con poder, autoridad y amor (véase Alma 17:3, 9 ).

El domingo de ayuno combinamos la oración y el ayuno. Para la bendición de los pobres, entregamos una generosa ofrenda de ayuno al obispo o presidente de rama, la cual equivale por lo menos al valor de las comidas de las que nos abstenemos. Nuestros pensamientos y oraciones se dirigen hacia el Salvador y hacia aquellos a los que Él desea que sirvamos para aliviar sus necesidades espirituales y temporales.

Prepárense antes de orar El sándwich de la oración

¿Cuál es el Salmo del día de hoy?

Salmo de hoy La palabra del Señor es sincera, y todas sus acciones son leales; él ama la justicia y el derecho, y su misericordia llena la tierra.

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¿Qué salmo se lee hoy?

Salmo 25:4 Guíame por el camino de tu fidelidad; enséñame, porque tú eres mi Dios y mi salvador, y yo espero en ti todo el día. La lectura de la Biblia nos permite pedir al Espíritu Santo que entre en nuestra vida.

¿Cómo se debe orar a Dios?

¿Cómo debemos orar? – No importa dónde estemos, ya sea que estemos de pie o arrodillados; ya sea que oremos verbalmente o en silencio, en forma individual o a favor de un grupo, debemos siempre hacerlo con fe, “con un corazón sincero, con verdadera intención” ( Moroni 10:4 ).

Al orar a nuestro Padre Celestial, debemos decirle lo que realmente sentimos en el corazón, confiar en Él, pedirle perdón, suplicarle, agradecerle y expresarle nuestro amor. No debemos repetir palabras ni frases sin sentido (véase Mateo 6:7–8 ). Siempre debemos pedir que se haga Su voluntad, recordando que a veces lo que deseamos no es lo mejor para nosotros (véase 3 Nefi 18:20 ).

Al terminar la oración, debemos hacerlo en el nombre de Jesucristo (véase 3 Nefi 18:19 ).

¿Cómo se llama la primera oración del día?

La oración, uno de los cinco pilares del Islam que determina el ritmo del día de todo musulmán Del el mundo occidental se halla muy cerca y, a la vez, muy lejos. Resuenan en sus sociedades ecos de la segunda religión con más practicantes del planeta pero, en realidad, la musulmana es una fe desconocida en Occidente.

De ella se ignoran elementos tan básicos como que los cinco rezos diarios que todo fiel está obligado a hacer tienen unas horas precisas de realización, que varían en función del lugar en el que esté el creyente que, por ejemplo, deberá permanecer muy atento al en el caso de residir o de encontrarse en la capital de España.

Del deseable acercamiento cultural a lo que nos es ajeno surge un interesante puente hacia el entendimiento y el respeto. Conocer más sobre la oración y lo que ésta significa para un musulmán nos ayudará a cruzarlo. Salat es el nombre árabe para la oración, que constituye uno de los cinco pilares fundamentales del Islam, el segundo para ser precisos, por detrás de la profesión de fe y precediendo a los otros tres: la limosna, el ayuno durante el Ramadán y la peregrinación a la ciudad santa de La Meca.

El practicante ha de proceder a rezar limpio de cuerpo y vestido, por lo que realizará abluciones antes de proceder a orar, acto que llevará a cabo sobre una alfombra y orientado hacia la Kaaba de La Meca. La primera oración del día, al amanecer, se llama Fajr. Duhr es el rezo del mediodía; Asr, el de media tarde; Maghreb coincide con el crepúsculo e Icha con la llegada de la noche.

Estos cinco momentos obligatorios de oración determinan el ritmo de la jornada de todo musulmán, que los podrá realizar tanto de forma individual, allá donde se encuentre al llegar la hora de cada uno, como de forma congregacional, modalidad preferible y que tiene lugar en una mezquita bajo la dirección de un imam, quien no es un sacerdote ni nada por el estilo, sino tan sólo una persona docta elegida por la congregación.

En el Islam el vínculo entre los fieles y Dios es directo. En España se calcula que hay viviendo alrededor de un millón de musulmanes, del total de 1.500 millones de seguidores de esta religión que se estima existen en el mundo. En Madrid es donde se encuentra la mayor mezquita del país: conocida como la Mezquita de la M30, fue inaugurada el 21 de septiembre de 1992 y su interior está inspirado en el de la Alhambra de Granada.

Para un musulmán la oración es el camino a través del cual se acerca a Allah. Es tarea del almuecín, desde el minarete de la mezquita, convocar a la oración, de viva voz, las cinco veces preceptivas diarias que se ha de rezar. Cada oración no dura más que unos pocos minutos y consiste en una serie de recitaciones rituales y postraciones.

¿Como dijo Jesús que debemos orar?

Capítulo 20: Jesús enseña acerca de la oración Capítulo 20 Jesús enseñó a Sus discípulos a orar. Dijo que algunas personas oran sólo para que otros los vean orar, y enseñó que debemos decir nuestras oraciones personales en un lugar donde podamos estar solos, si es posible. Dijo que algunas personas dicen las mismas palabras una y otra vez cuando oran, sin pensar realmente en lo que están diciendo. Jesús dijo que debemos orar sinceramente por lo que necesitamos. El Salvador hizo una oración para enseñar a Sus discípulos cómo orar. Comenzó diciendo: “Padre nuestro que estás en los cielos”. Alabó a nuestro Padre Celestial y después le pidió ayuda. Dijo “amén” al final de Su oración. Más tarde, Jesús les dijo a Sus discípulos que oraran al Padre en el nombre de Él, y prometió que nuestro Padre Celestial contestaría sus oraciones.

¿Qué es la oración 5 veces al día?

La oración – Artículo principal: Salat La oración o azalá (صلاة, plegaria, acto de devoción) es el segundo pilar del islam. ​ Cada musulmán debe rezar cinco veces al día en dirección a La Meca ​ ​. Antes de rezar, el musulmán debe efectuar las abluciones.

La ablución menor, que es la habitual, consiste en el lavado de cara, manos, cabeza y pies. La ablución mayor, requerida en algunos casos, consiste en el lavado completo del cuerpo. Las mezquitas tienen un lugar, generalmente un patio, donde realizar este lavado ritual. En caso de no disponer de agua, puede practicarse la llamada « ablución seca », frotándose con arena limpia.

No es necesario efectuar el rezo en la mezquita, pues el islam considera toda la tierra igualmente sagrada. Se acude a la mezquita cuando se quiere realizar la oración colectivamente, sobre todo los viernes y en determinadas fechas señaladas. Para rezar los musulmanes se descalzan y, sobre todo fuera de las mezquitas, se sitúan sobre una alfombrilla especial o un trozo de tela u otro material que la sustituya.

La oración se hace en dirección a La Meca, centro espiritual del islam, y dentro de ésta hacia la Kaaba, templo situado en el centro de la mezquita mayor de la ciudad. La dirección hacia la cual se mira al rezar se llama en árabe al qibla (قبلة), palabra que ha dado el castellano «alquibla». En las mezquitas una hornacina indica la dirección de La Meca, y fuera de ésta el creyente tiene que buscar la dirección aproximada guiándose por los puntos cardinales.

En los primeros tiempos del islam, todavía en vida de Mahoma, se rezaba mirando hacia Jerusalén, La oración consiste en la recitación de determinadas fórmulas y versículos del Corán, acompañada de una serie de inclinaciones ​. A continuación se describen las oraciones diarias, con las indicaciones tradicionales para saber cuándo deben hacerse.

  • Oración del alba (فجر o صبح faŷr’ o subh ): se hace en el momento de transición entre la noche y el día.
  • Oración del mediodía (ظهر zuhr ): se hace antes de que el sol haya recorrido la mitad del camino que separa el cénit del poniente.
  • Oración de la tarde (عصر ‘ asr ): en la segunda mitad de la tarde. Se toma como referencia el color del sol: debe hacerse antes de que el astro adquiera un tono anaranjado.
  • Oración de la puesta de sol (مغرب magrib ): poco después del ocaso.
  • Oración de la noche (عشاء isha ): durante la noche cerrada, al menos una hora y media después de la puesta de sol ​ ​.

¿Cuál es la oración de arrepentimiento?

Salmo de David (51) – ” Del maestro de coro. Salmo de David. Cuando el profeta Natán lo visitó, después que aquel se había unido a Betsabé. ¡Ten piedad de mí, oh Dios, por tu bondad, por tu gran compasión, borra mis faltas! ¡Lávame totalmente de mi culpa y purifícame de mi pecado! Porque yo reconozco mis faltas y mi pecado está siempre ante mí.

  1. Contra ti, contra ti solo pequé e hice lo que es malo a tus ojos.
  2. Por eso, será justa tu sentencia y tu juicio será irreprochable; yo soy culpable desde que nací; pecador me concibió mi madre.
  3. Tú amas la sinceridad del corazón y me enseñas la sabiduría en mi interior.
  4. Purifícame con el hisopo y quedaré limpio; lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
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Anúnciame el gozo y la alegría: que se alegren los huesos quebrantados. Aparta tu vista de mis pecados y borra todas mis culpas. Crea en mí, Dios mío, un corazón puro, y renueva la firmeza de mi espíritu. No me arrojes lejos de tu presencia ni retires de mí tu santo espíritu.

Devuélveme la alegría de tu salvación, que tu espíritu generoso me sostenga: yo enseñaré tu camino a los impíos y los pecadores volverán a ti. ¡Líbrame de la muerte, Dios, salvador mío, y mi lengua anunciará tu justicia! Abre mis labios, Señor, y mi boca proclamará tu alabanza. Los sacrificios no te satisfacen; si ofrezco un holocausto, no lo aceptas: mi sacrificio es un espíritu contrito, tú no desprecias el corazón contrito y humillado.

Trata bien a Sión por tu bondad; reconstruye los muros de Jerusalén, Entonces aceptarás los sacrificios rituales –las oblaciones y los holocaustos– y se ofrecerán novillos en tu altar.”

¿Cuál es el mejor salmo de proteccion?

Salmo de Protección – Salmo 91: 14-16 Él se entregó a mí, por eso, yo lo glorificaré; lo protegeré, porque conoce mi Nombre. Me invocará, y yo le responderé. Estará con él en el peligro, lo defenderé y lo glorificaré. Le haré gozar de una larga vida y le haré ver mi salvación».

¿Qué salmo leer cuando uno está triste?

Salmos 119:28-29 PDT Estoy cansado y lloro de tristeza; fortaléceme tal como lo prometiste. Aléjame del camino de la mentira y guíame con tus enseñanzas.

¿Qué es lo que Dios espera de mí?

Independientemente de la vocación específica de cada uno, hay un llamado que tenemos todos en común: ser conforme a la imagen de Cristo (Rom 8,29). Eso es lo que Dios espera de nosotros: que seamos como su Hijo Primogénito: Jesucristo. ¿Hacia dónde? ¿Maravilla de sí mismo?

¿Cuál es la promesa de Dios para nosotros?

Dios promete a Sus hijos que, si siguen los preceptos de Su plan y el ejemplo de Su Hijo Amado, guardan los mandamientos y perseveran con fe hasta el fin, entonces, en virtud de la redención del Salvador, ‘ la vida eterna, que es el mayor de todos los dones de Dios ‘ 4.

¿Cómo saber cuál es el propósito de Dios en mi vida?

El propósito del plan de Dios es darnos la felicidad eterna. Mientras más entendemos Su plan, más nos damos cuenta de que no podemos regresar a Su presencia por nosotros mismos.

¿Que pide Dios de ti reflexión?

Lo que pide Dios de ti “Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios” (Mi.6:8). Cuando el profeta Miqueas refiere a Israel y Judá lo que Dios pide de ellos, sus moradores vivían en el desenfreno total.

Consciente de su condición espiritual, el pueblo se pregunta: ¿Con qué me presentaré ante Jehová, y adoraré al Dios Altísimo? ¿Me presentaré ante El con holocaustos, con becerros de un año? ¿Se agradará Jehová de millares de carneros, o de diez mil arroyos de aceite? ¿Daré mi primogénito por mi rebelión, el fruto de mis entrañas por el pecado de mi alma? (Mi.6:6-7).

Las opciones que busca el pueblo para acercarse y adorar a Dios son verdaderamente admirables pero carentes de temor, amor y gratitud a Dios. Por ello, el profeta Miqueas les reprocha su falsedad e hipocresía, al decirles: “Oh hombre, El te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios” (Mi.6:8).1.

Hacer justicia. La Biblia revela a Dios como el juez justo de toda la tierra. Siendo esto así, Él demanda de los suyos justicia en todas sus obras. ¿Qué hacía Israel y Judá? Tenían balanzas falsas y bolsas de pesas engañosas. Codiciaban heredades y casas y las robaban. Oprimían al pobre y lo despojaban de sus bienes.

A las mujeres echaban de sus casas y a los niños les fue quitada la alabanza. Aborrecían lo bueno y amaban lo malo. Los jueces tomaban cohecho y pervertían el derecho. Los sacerdotes enseñaban por dinero y los profetas hacían errar al pueblo. Por la perversidad de las obras de Israel y Judá, Dios les demanda hacer justicia.

  • Estimado lector: ¿Tus obras son justas? Hoy Dios te pide hacer justicia.2.
  • Amar misericordia.
  • Dios es infinitamente misericordioso y anhela que nosotros seamos compasivos, clementes, benignos y misericordiosos con nuestros semejantes, con los presos, débiles, pobres, enfermos y pecadores.
  • Esto es lo que olvidó Israel y Judá y pensaron que ofreciendo becerros de holocausto y millares de carneros por sacrificio Dios pasaría por alto sus robos y despojos contra el pobre y desvalido.

Con cuánta razón Samuel dijo a Saúl: “¿Se complace Jehová, tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros” (1S.15:22).

Religiosidad carente de misericordia fue lo que el Señor Jesús también reprochó a los fariseos cuando éstos censuraron a los discípulos por cortar y comer espigas en el día de reposo. A ellos dijo: “Y si supiereis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenarías a los inocentes” (Mt.12:7).

En otra ocasión, cuando escribas y fariseos reprobaron que el Maestro comiera con publicanos y pecadores, les dijo: “Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio.

  • Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento” (Mt.9:12-13).
  • Por ello, hoy por hoy, Dios demanda hacer misericordia.
  • Amigo lector: ¿Eres compasivo, clemente y benigno con tus semejantes? Dios te mide hacer misericordia.3.
  • Humillarte ante tu Dios.
  • Humildad, virtud caracterizada por mansedumbre, modestia, paciencia y sencillez.

De esto adolecía Israel y Judá. Su pecado los volvió soberbios y orgullosos. En su arrogancia olvidaron a Dios, sus obras y sus muchas misericordias. De ahí que Dios les pida se vuelvan a Él con un corazón contrito y humillado, pues su religiosidad no cubriría su arrogancia y altivez.

Hoy Dios nos pide humildad. Él ha dicho: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados (Is.57:15). Querido lector: En tu relación con los demás, ¿Eres sencillo o arrogante, modesto o soberbio? Y en tu relación con Dios, ¿eres humilde? ¿Qué pide Dios de ti? Humillarte delante de Él.

Dice el apóstol Pablo: “Halla, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma se siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz” (Fil.2:5-8).

  • Con cuánta razón el mismo Señor Jesucristo, dijo: “Porque ejemplo os he dado, para que como yo he hecho, vosotros también hagáis” (Jn.13:15).
  • Querido amigo: ¿Qué pide Dios de ti? Hacer justicia, hacer misericordia y humillarte ante Jehová, tu Dios.
  • Dejemos atrás la religiosidad aparente y volvámonos a Dios en justicia, misericordia y humildad.

* Pastor en la Iglesia Cristiana Interdenominacional, A.R. : Lo que pide Dios de ti